El delegado del Gobierno en Ceuta asegura que seguirá al frente de su responsabilidad pese a las peticiones de dimisión, las críticas y las amenazas recibidas
El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, ha descartado de forma tajante la posibilidad de dimitir y ha defendido la actuación de la Delegación del Gobierno ante la crisis migratoria registrada a finales de julio. Triano ha asegurado que respeta tanto a quienes reclaman su salida como a quienes respaldan su continuidad, aunque ha reconocido que no entiende los motivos de quienes exigen su dimisión.
Durante una rueda de prensa celebrada esta tarde en la sede de la Delegación del Gobierno, Triano ha reivindicado el trabajo realizado desde antes del 30 de julio para hacer frente al incremento de la presión migratoria que estaba experimentando Ceuta.
“Nosotros hemos estado trabajando desde el primer minuto, no desde el día 30, sino mucho antes”, ha señalado. El delegado ha explicado que durante esas semanas se dedicó a buscar emplazamientos, evaluar las necesidades de diferentes zonas, solicitar refuerzos para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y coordinar medidas con las distintas administraciones.
“Llevo treinta días sin ver a mi familia”
Triano también ha respondido a las críticas relacionadas con su gestión y a las comparaciones con la situación personal del presidente de la Ciudad, Juan Vivas, quien ha manifestado públicamente el impacto familiar de la crisis.
“Yo llevo treinta días que no veo a mi familia, que prácticamente no veo a mis sobrinos”, ha afirmado visiblemente molesto.
El delegado ha explicado que su actividad durante este periodo se ha centrado prácticamente por completo en la gestión de la situación migratoria. “De aquí salgo para ir a la frontera, para ir a algún emplazamiento, para ir a alguna barriada”, ha relatado.
Según ha destacado, su trabajo ha incluido la búsqueda y revisión de posibles emplazamientos, la retirada de aquellos que podían incrementar la tensión en determinadas zonas y la petición de efectivos adicionales de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
“En eso hemos estado trabajando desde el primer minuto y en eso voy a seguir trabajando”, ha afirmado.
Denuncia por amenazas e insultos
El delegado también ha denunciado el clima de tensión que, según ha explicado, ha acompañado a la crisis. Triano ha asegurado que ha recibido insultos y amenazas y ha recordado que uno de estos episodios llegó a los tribunales.
“Eso también es violencia”, ha advertido, al tiempo que ha reivindicado la legitimidad de la crítica política.
Triano ha insistido en que respeta las opiniones de los ciudadanos, incluidas las de quienes reclaman su dimisión, pero ha diferenciado entre la crítica política y las amenazas o los ataques personales.
Triano se pronuncia sobre la denuncia de Manos Limpias
El delegado del Gobierno también se ha referido a la denuncia presentada por Manos Limpias y que ya se encuentra judicializada.
Triano ha asegurado que desconoce el contenido concreto de la denuncia, aunque considera que el procedimiento puede servir para poner de manifiesto el trabajo desarrollado por la Delegación del Gobierno antes y durante la crisis.
“Puede ser una oportunidad para mostrar todo el trabajo que se ha hecho desde la Delegación del Gobierno, desde el día 30 y desde los días previos”, ha señalado.
En este sentido, ha reiterado que la Delegación no recibió ningún informe que permitiera prever el escenario que posteriormente se produjo el 30 de julio.
“No tuvimos ningún tipo de informe que dejara prever ningún tipo de escenario con el que luego nos encontramos el día 30”, ha defendido.
Refuerzos ante el aumento de la presión migratoria
Uno de los principales argumentos de Triano ha sido que la Delegación del Gobierno ya había advertido de un incremento progresivo de la presión migratoria durante los días previos a los acontecimientos del 30 y 31 de julio.
El delegado ha rechazado así las afirmaciones de quienes aseguran que ya habían anticipado lo que iba a suceder y ha reclamado que expliquen con qué información contaban entonces.
Según Triano, la Delegación comunicó de manera reiterada a Madrid el aumento de la presión en la frontera y de las entradas por vía marítima, especialmente tras la sentencia del Tribunal Supremo a la que ha hecho referencia durante su comparecencia.
Como consecuencia de esta situación, ha explicado, se solicitaron refuerzos y se adoptaron distintas medidas de respuesta.
Entre ellas, ha destacado el refuerzo del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, la reorganización de efectivos de la Policía Nacional para incrementar los recursos de la Unidad de Intervención Policial (UIP) destinados a Seguridad Ciudadana y la decisión de abrir el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) de El Tarajal.
Triano ha querido dejar claro que la apertura del CATE no se decidió el 30 de julio, sino varios días antes, precisamente como respuesta al incremento de la presión migratoria.
Coordinación con la Ciudad
El delegado ha destacado además que la Delegación del Gobierno mantuvo contactos con el Gobierno de Ceuta durante los días previos a la crisis.
En este contexto, ha recordado el comunicado conjunto suscrito con la Ciudad Autónoma el 27 de julio, en el que ambas administraciones alertaban de la situación migratoria que estaba atravesando Ceuta.
Triano ha defendido de este modo que las instituciones no permanecieron inactivas ante el aumento de la presión migratoria y ha criticado a quienes, a su juicio, están aprovechando ahora la situación para asegurar que ya conocían de antemano lo que iba a suceder.
El delegado ha reiterado finalmente que no contempla abandonar el cargo y que continuará centrado en la gestión de la situación migratoria y en la coordinación de las medidas necesarias para afrontar la presión sobre la frontera.




