La Asociación de Tropa y Marinería Española reclama seguridad jurídica, munición real e instrucciones claras para los efectivos de las Fuerzas Armadas
CEUTA.— El presidente de la Asociación de Tropa y Marinería Española, Marco Antonio Gómez, ha confirmado en el programa Análisis del Diario de la Noche que ya se han activado los mecanismos para que los militares desplegados en Ceuta puedan utilizar armas de fuego en caso de tener que defenderse ante un ataque.
Según ha explicado Gómez, el incremento de la tensión registrada en la ciudad ha llevado a adoptar medidas destinadas a reforzar la capacidad de autodefensa de los efectivos de las Fuerzas Armadas.
“Se han distribuido los fusiles que son de dotación y las pistolas por patrullas”, ha señalado el presidente de la asociación.
No obstante, Gómez ha precisado que no todos los militares portarán armas cargadas, sino que esta responsabilidad recaerá en aproximadamente “uno de cada cuatro o cinco compañeros”.
Reclaman medios y seguridad jurídica
Desde la Asociación de Tropa y Marinería Española aseguran que estas medidas habían sido reclamadas con anterioridad y consideran que la situación actual hace necesario dotar a los militares desplegados de los medios adecuados para afrontar posibles situaciones de riesgo.
Gómez ha insistido en que los efectivos deben contar con todos los recursos necesarios para garantizar su seguridad y poder actuar ante incidentes que puedan poner en peligro su integridad física.
Además, reclama que los militares dispongan de algún elemento identificativo que permita acreditar de manera inequívoca su condición de miembros de las Fuerzas Armadas.
“Tiene que haber una acreditación”, ha exigido Gómez, quien considera necesario que puedan portar una chapa u otro elemento identificativo que facilite su reconocimiento como personal militar.
“Esto no se hace de la noche a la mañana”
El presidente de la asociación ha advertido de que una modificación de estas características requiere planificación y preparación previa.
“Esto no se hace de la noche a la mañana”, ha señalado, al tiempo que ha recordado que durante la pandemia ya se produjeron situaciones en las que los militares tuvieron que afrontar escenarios extraordinarios.
Gómez expresa especialmente su preocupación por el hecho de que, según su denuncia, a los efectivos se les haya proporcionado armamento y munición, pero sin disponer —afirma— de plena capacidad de actuación ante determinadas situaciones.
Denuncia el ataque a pedradas contra militares
La situación de tensión en Ceuta también ha llevado al presidente de la asociación a denunciar públicamente el ataque a pedradas sufrido por efectivos de las Fuerzas Armadas durante los últimos incidentes registrados en la ciudad.
Gómez ha cuestionado qué ocurriría si una agresión de estas características terminara provocando víctimas mortales entre los militares.
“Si estuviéramos hablando ahora de varios muertos, ¿a quién le colgamos el San Benito?”, ha planteado.
La asociación considera que los militares no pueden quedar expuestos ante situaciones potencialmente violentas sin disponer de los medios y las instrucciones necesarias para responder.
La polémica sobre la munición
Otro de los aspectos señalados por Gómez es el tipo de munición disponible para los efectivos. Según denuncia, los militares llevarían munición de fogueo, pero no munición real, algo que considera especialmente preocupante ante los incidentes registrados en las últimas semanas.
“Es la falta de material”, ha resumido.
La Asociación de Tropa y Marinería Española reclama, en este sentido, que cualquier despliegue de las Fuerzas Armadas en Ceuta esté acompañado de medios suficientes, seguridad jurídica e instrucciones claras de actuación.
El objetivo, según la organización, es que los militares conozcan con precisión cuáles son sus competencias y cómo deben actuar ante escenarios en los que exista un riesgo directo para su integridad física.
La situación vuelve a situar en primer plano el debate sobre las condiciones de seguridad de los militares desplegados en Ceuta, especialmente en un contexto marcado por el incremento de la tensión y por los incidentes registrados durante las últimas semanas.



