Padres y maestros manifiestan su preocupación ante la ausencia de condiciones de seguridad en el entorno urbano, deficiencias en los centros educativos y la posibilidad de absentismo escolar después de más de un mes de crisis.
El inicio del curso escolar en Ceuta ha comenzado en un ambiente marcado por la preocupación y el nerviosismo dentro de la comunidad educativa. Tras días de situación compleja en la ciudad autónoma, numerosas familias se reunieron la tarde anterior frente a la Delegación del Gobierno para mostrar su oposición ante la falta de garantías en la seguridad durante los desplazamientos escolares y la presión que soporta el profesorado.
La responsable local de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), Lola Cuadra, señala que la educación en Ceuta comienza este curso «en una situación límite», denunciando la escasez de personal, especialistas y recursos psicosociales necesarios para afrontar la realidad actual.
Inseguridad en los desplazamientos y medidas insuficientes
Los docentes manifiestan que el sentimiento de inseguridad abarca tanto la organización interna de los centros como los trayectos que realizan los alumnos para acudir a clase. Profesores de instituciones como el CEIP Lope de Vega indican que las acciones implementadas —que incluyen turnos de vigilancia privada durante 24 horas— no cubren adecuadamente los riesgos percibidos, y critican la falta de protocolos claros para actuar ante posibles incidentes en los alrededores de los colegios.
El profesorado local resume la situación señalando que se demanda un nivel de normalidad institucional que no refleja la realidad exterior, destacando el desgaste físico y emocional con el que muchos comienzan las clases.
Ausencias escolares voluntarias de algunas familias
El temor expresado por la comunidad educativa se ha traducido ya en decisiones de no llevar a los niños a clase por parte de algunos padres. Familias con hijos en Educación Infantil y Primaria han comunicado su intención de no enviar a sus niños hasta que las autoridades aseguren la seguridad y la limpieza en los accesos a los colegios.
Las principales razones que los padres mencionan incluyen:
- Entorno inseguro: Existencia de asentamientos improvisados en parques y calles cercanas a escuelas y guarderías.
- Condiciones higiénicas deficientes: Miedo a la falta de una desinfección adecuada en las zonas escolares donde se han detectado intrusiones o residuos durante el verano.
- Insuficiencia de presencia policial: Sensación de vulnerabilidad en el transporte público y en las rutas que los menores recorren a pie sin acompañamiento hasta sus centros.
A pesar de las exhortaciones del Ministerio de Educación y del Gobierno local para que los estudiantes regresen a las aulas y se recupere la normalidad escolar, algunas familias reiteran que la seguridad física de los menores debe primar sobre el derecho a la educación.




